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13 Cosas Que Los Que No Son Padres No Deberían Decirle A Los Padres

Baby

Todos sabemos que hay ciertas cosas que nosotros los padres decimos que le arruinan la felicidad a los que no tienen hijos, cosas como lo difícil que es la vida con hijos (insinuar que los que no tienen hijos no tienen por qué quejarse) y lo insignificantes que eran nuestras vidas antes de tener hijos (seguro eso los hace sentir SÚPER). Como previa persona sin hijos, entiendo porque las personas sin hijos quieren que dejemos el tema. Al reflexionar sobre las cosas fastidiosas que los padres no deberían decirle a los que no tienen hijos, empecé a pensar en las cosas que los que no tienen hijos no deberían decirle a los padres. Cosas como estas…

 

  1. No. De ninguna manera. No quiero tener hijos, nunca. Que bien por ti. Bueno saber que tu vida es tan asquerosa/fastidiosa/monótona/desperdiciada/insignificante. ¿Quizás quieras venir y asesinar nuestras almas también?

 

  1. ¿Cómo que no has visto esa película/escuchado esa canción/visto ese programa de tv nuevo? ¡Hace 3 semanas que lo estrenaron! Sí. Créelo o no, podemos pasar 3 semanas sin lavar ropa, y mucho menos encontramos el tiempo (y pagamos la niñera) para ir a ver una película o comprar un álbum nuevo o estar solos para ver un programa en la tele. (Aunque no lo creas, estoy escribiendo esto mientras superviso como “recortan con cuidado” y pongo la mesa para la cena). Probablemente no podremos ver esa película o serie de tv o escuchar esa canción nunca. EN TODAS NUESTRAS VIDAS.

 

  1. Ya no me llamas. No imaginas la atención que se requiere para mantener a otras personas con vida. Si te volteas por 5 segundos alguien puede caerse por las escaleras o empezar a bailar en el mesón de la cocina al lado de la cacerola con agua hirviendo. Y una vez que acostamos a esos niños (que de por sí es un deporte olímpico, créeme), muchas veces nos quedamos dormidos en el sofá, casi sin tocar la copa de vino. (Tengo un programa grabado que puedo jurar que he intentado ver una docena de veces sin éxito). No eres tú, somos nosotros. En serio. Y pensamos en llamar todo el tiempo. Lo que cuenta es la intención, ¿verdad?

 

  1. Tendremos una pequeña reunión en nuestro patio esta tarde, pero es solo para adultos. Y por eso no iremos. Entendemos que no todas las reuniones son apropiadas para los niños, pero cosas como parrilladas y fiestas de graduación (sobre todo cuando son al aire libre) son cosas que los niños no podrían estropear aunque lo intenten. (¿Y tienen idea de cuánto está costando una niñera? Digamos que ya no estamos contratando niñeras…) Prometemos no traer nuestros engendros a la reunión en el bar, si prometen ser más flexibles.

 

  1. Estamos considerando tener un hijo, así que primero compraremos un cachorro para ver si podemos. ¡¿Qué dijiste?! Solo porque los cachorros son como bebés no significa que los cachorros sean bebés. Ambos tienen necesidades que cubrir. Ambos chillan cuando necesitan atención o tienen hambre, es cierto. Pero parecido no es lo mismo que igual. Los cachorros son como los bebés de la misma manera que los bloques de hormigón son como los lingotes de oro, o los gatos son como tigres, o una llovizna es como un monzón. Asumir que criar un cachorro y criar un bebé son experiencias comparables es insultante, sin mencionar que es un indicativo de que no estás preparado para tener un bebé. ¿Quieres saber cómo es en verdad? Ven a mi casa un día para que te des cuenta. Si sobrevives, puede que estés preparado para el trabajo.

 

  1. ¿No vas a comenzar a comprar jeans “de mamá” o pantalones cortos “de papás”, verdad? Solo los compraré si empiezas a comprar cosas con la marca “imbécil”. Solo porque seamos padres no significa que hayamos perdido nuestra identidad de antes de tener hijos. Todavía somos las mismas personas. Solo que le vemos un nuevo significado a “soy popular con las chicas” (¿entiendes? ¿porque al decir chicas me refiero a mis hijas y no a mujeres? ¿No te dio risa? Bueno, lo intenté).

 

  1. Debe ser muy relajante pasar el día con los niños. Sí, lo es. Tan relajante como sería detener una invasión apocalíptica alienígena. Es maravilloso, no me malinterpreten. Pero es demasiado después de un tiempo. Trata de ver un maratón de 12 horas de Dora La Exploradora. Es así.

 

  1. ¡No sean tan aburridos! ¡Hoy están libres de niños! Sí, hoy estamos libres. Pero mañana no lo estaremos. Y si se nos pasa la mano bebiendo hoy, mañana esos hijos nuestros nos castigarán de tal manera que preferiría que me quemaran la espalda con un soplete. Y si eso pasa, puede ser que te los dejemos en tu casa por el resto del día. Y SEGURO QUE NO QUIERES ESO. No es broma.

 

  1. ¡Ese niño está FUERA DE CONTROL! No, no es el tuyo. El de ellos. No te ofendas, no es el tuyo. Pero su hijo no es el único que se sale de control, así que lo que parece que pensaras es: “Todos los niños están fuera de control. ¡Ups! Olvidé que también tenías hijos, así que voy a simular que no pienso que tus hijos están fuera de control. Pero lo están. Totalmente, son insoportables.” Sí, los niños a veces se salen de control. Se llama no tener capacidad de pensamiento abstracto y SER NIÑOS, CARAJO. Una cosa es que gente con hijos se queje de los hijos de los demás, ¿pero los que no tienen hijos? No pueden. Es como cuando alguien molesta a sus hermanos. Está bien si eres su hermano, pero sino, no está bien. Lo siento, pero esas son las reglas.

 

  1. Trata de llegar a tiempo. Aunque suene inocente, lo que escuchas es: “Dios mío. ¿Crees que podrías hacer un esfuerzo para organizarte y llegar a tiempo? ¿Qué tan difícil puede ser colocar a un humano pequeño en el auto y empezar a manejar?” La respuesta es que es difícil, muy difícil. No solo debemos traer al humano. También el cochecito, su asiento especial, la leche, los pañales, las toallitas, la ropa adicional, la crema para la piel, el termómetro, el cosito que saca los mocos, las cobijas, el chupón, y los juguetes. Y estoy segura que olvidé algo de la lista. ¿Ves? Ahora tenemos que volver para buscar lo que dejamos.

 

  1. No te invité porque nunca dices que sí. Por favor sigue invitándonos. Por favor, tiene que haber algún día o una noche o un fin de semana en el que eventualmente podremos ir, y no hay nada que nos gustaría más que acompañarlos en lo que sea que estén haciendo, y es en serio. Nunca hemos tenido más ganas de hacer algo en nuestras vidas.

 

  1. Te ves cansada. ¿Te sientes bien? Santo cielo. Si pasar toda la noche limpiando vómito y popó te parece bien, entonces supongo que nunca me he sentido mejor.

 

  1. Bueno, cuando YO tenga hijos, voy a _____, y mis hijos nunca _____, y las reglas serán _____. *silencio* *mirada asesina* *grillos*. JÓ-DE-TE.

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